Cada segundo que pasa me siento la chica más idiota del mundo, la que rechaza para no sufrir, la que no se quiere involucrar. La que evita tus juegos pero se muere por jugarlos, involucrarme y ser tan convincente como nadie. Cuando estamos pasando el tiempo como tontos, mis ojos muestran la pura felicidad, sonrío por cualquier cosa que digas, y me tienes la mirada clavada como nadie. Y eso me provoca algo indeseable.
Pero si supieras que cada segundo que estoy así, con vos, sufro tanto, más de los que mil años contigo podrían darme.
Que todas las tardes de los sábados soleados, mirando perspicaz hacia la ciudad toco con la guitarra la misma idiota melodía que me hace pensar en ti. Estoy cansada de vernos así, y que te rechace, aún así, no quiero lastimarte. Y sí, te amo bastante al parecer.

No hay comentarios:
Publicar un comentario